miércoles, 31 de agosto de 2016

Guión teatral: Obra de teatro de la independencia de México - Representación del 16 de septiembre

Obra de teatro de la independencia de México - Representación del 16 de septiembre



PRIMER ACTO
LA CONJURACIÓN
HIDALGO.- Este es el momento para actuar, (mostrando un periódico) los españoles no podrán hacer nada en contra de nosotros ya que tienen cosas que hacer en su propia tierra.
CORREGIDORA.- Señor cura, lo que sucede en España nos favorece, será en poco tiempo seremos un país libre, solo me preocupa saber si el pueblo nos seguirá.
HIDALGO.- El pueblo estará con nosotros, el pueblo sigue siempre a los que les ofrecen alivio a sus penas y nosotros hemos abrazado la causa.
ALLENDE.- No todos saben escuchar al pueblo, porque para ello quien los oye debe conocer los sentimientos de la nación.
ABASOLO.- El pueblo grita de dolor, que solo los que están en el poder y en la riqueza no los escuchan o no los quieren escuchar.
HIDALGO.- Es por esa razón que el pueblo nos seguirá, nosotros los hemos escuchado y les enseñamos a luchar por su libertad y por sus derechos humanos. (Levantándose) Ya es bastante tiempo de a ver recibido un trato como bestias y ser explotados todos prefieren morir luchando por sus mujeres y por sus hijos.
CORREGIDORA.- El indio muere y de miseria, mientras el dominador vive rico y feliz.
UN PERSONAJE.- ¡No tenemos armas y parque! ¿Qué haremos, señor cura?
HIDALGO.- Ya tenemos algunas y otra parte se las quitaremos a nuestros enemigos. Ay muchas cosas que nos servirán entre ellos las piedras las hondas, los palos… el más grande armamento será el valor y el arrojo.
ALLENDE.- Señor cura, el regimiento de la reina, solo espera saber la fecha.
UN PERSONAJE.- Recuerde señor cura, que aun no sabemos si los mestizos apoyaran nuestra causa.
HIDALGO.- Clara que nos apoyaran si son los más descontentos con el régimen y la sociedad
ALDAMA.- Es necesaria la independencia, solo queremos saber una cosa ¡LA FECHA!.
HIDALGO.- (con decisión) ¡El primero de octubre! ¿Convenidos?
GRUPO.- (aplaudiendo con regocijo) ¡Aprobado¡¡Aprobado!
ABASOLO.- ¡Viva nuestro caudillo!
GRUPO.- ¡Viva!
CORREGIDORA.- Señores recuerden que pueden descubrirnos y por ello perderse la causa.
ALLENDE.- ¿A caso el señor corregidor no está con nosotros?
CORREGIDORA.- Esta con nosotros es por eso que no quiere que los enemigos se pudieran dar cuenta.
HIDALGO.- Es verdad es tiempo de irnos. Se necesitan muchas mujeres como la corregidora, que han sabido escuchar los clamores de su pueblo.
CORREGIDORA.- Con el alma y la vida lucharé por la libertad de mi pueblo.

SEGUNDO ACTO
PRISIÓN DE LA CORREGIDORA
CORREGIDORA.- (paseándose nerviosa) No sé porque mi esposo me ha en cerrado en mi habitación (meditando) si el apoyo la causa, sin embargo la conjuración ha sido descubierta es necesario avisar a los caudillos. (Meditativa) ahora recuerdo debajo de aquí se encuentra don Ignacio Pérez, que es nuestro amigo. Tratare de llamarle, tal vez pueda oírme (da tres golpes en el piso) ( se oye quedan tres toques en la puerta)(la corregidora se acerca ala puerta)
CORREGIDORA.- ¿Don Ignacio es usted?
DON IGNACIO.- (por fuera) Si señora, soy yo. ¿Qué se ofrece?
CORREGIDORA.- Cerciórese usted si alguien nos escucha.
DON IGNACIO.- (después de breves instantes) Todo está solo, diga usted.
CORREGIDORA.- Estoy encerrada en este lugar y es necesario avisarles a los caudillos que la conjuración asido descubierta.
DON IGNACIO.- No tenga cuidado su merced; saldré en el acto.
CORREGIDORA.- Adiós, Don Ignacio
DON IGNACIO.- Adiós, señora, que la patria apremie su acción heroica. (se oyen los pasos de quien se retira apresuradamente.
CORREGIDORA.- (sola) La lucha a comenzado. Todos los buenos mexicanos estaremos del lado de la justicia.
TERCER ACTO
EL GRITO DE INDEPENDENCIA
HIDALGO.- Amigos míos, nos han descubierto es hora de dar el grito de independencia usaremos como bandera el estandarte de la iglesia, hoy 15 de septiembre de 1810. México inicia su libertad.
ALLENDE.- (extiende el brazo al frente con el sombrero en la mano) Señor cura, pongo mi vida al servicio de la causa.
ALDAMA.- (en igual forma) Y yo.
ABASOLO.- (en igual forma) Y yo
DON IGANACIO.- Y yo también.
HIDALDGO.- Uno mi vida ala de ustedes. ¡A la lucha!
TODOS.- ¡A la lucha!(sale hidalgo por la derecha: los demás personajes por el lado opuesto. Después de breves instantes se oye el sonar de las campanas y el pueblo comienza allegar. Aparece hidalgo acompañado de los personajes anteriores y portando el estandarte)
HIDALGO.- (Saludando al pueblo) Buenos días, hermanos
PUEBLO.- Buenos días, padre.
HIDALGO.- (con emoción) En muchas ocasiones han sonado las campanas y ustedes hermanos siempre han respondido a su llamado ahora yo les hablo de la manera más cariñosa y sincera, para decirles que allegado el momento de ser libres.
ALLENDE.- (encendiendo los ánimos) ¡VIVA MEXICO!
PUEBLO.- (levantando los sombreros) ¡VIVA!
HIDALGO.- Es hora de despertar, yo luchare a su lado hermanos.
ABASOLO.- ¡VIVA EL CUAR HIDALGO!
PUEBLO.- ¡VIVA!
HIDALGO.- pronto será libre México, aunque la compremos con nuestra sangre. ¡Mexicanos  a las armas!
PUEBLO.- (entusiasmados) ¡A LAS ARMAS! ¡A LAS ARMAS! (el pueblo se dispersa)
UN EMISARIO.- (que llega corriendo) Señor cura, don Mariano Jiménez se encuentra a las orillas del pueblo y espera órdenes de usted.
HIDALGO.- Nuestra causa triunfara, tal vez nosotros no lo podremos ver pero las  generaciones futuras lo sabrán. (el pueblo comienza a llegar nuevamente por todos lados y portando garrotes, instrumentos de labranza, hachas, etc.)
HIDALGO.- (Ondeando el  estandarte) ¡VIVA MÉXICO!
PUEBLO.- ¡VIVA!
HIDALGO.- ¡VIVA LA INDEPENDENCIA!
PUEBLO.- ¡VIVA!
HIDALGO.- ¡VIVA LA LIBETAD!
PUEBLO.- ¡VIVA!
HIDALGO.- ¡A GUANAJUATO! ABAJO LOS TIRANOS.

PUEBLO.- ¡ABAJO!

domingo, 8 de mayo de 2016

Poesia para el día de las madres | Poesía para el 10 de mayo

MI MADRE VIEJA
Ayer al caer la tarde…te observé sin que me vieras,
te observé por largo rato sin que tú te dieras cuenta.
Contemplé los movimientos de tu figura discreta,
tus movimientos son lentos, son muy pausadas tus señas
y no pde contener que a mi memoria vinieran
todo un sinfín de recuerdos, todo un sinfín de vivencias,
de cuando yo era muy niño y tú eras mi compañera.
La que siempre me cuidaba, con quien hacía mi tarea,
la joven señora hermosa, la de piel lozana y fresca.
la que defendía con furia a la familia completa,
la que siempre fue incansable, que siempre fue una guerrera,
la que tenía voz de trueno defendiendo lo que fuera.
Y no pude evitar que mi llanto apareciera
al ver a mi madre ahora. Tan diferente a como era.
Hoy se nota muy cansada, ya gastada su cadera,
con su figura encorvada, no le responden sus piernas
y casi todos los días , algún malestar le aqueja.
Sus manos arrugaditas, mostrando un sinfín de venas
y su voz tan apagada que se escucha muy apenas.
Ya mi madre está viejita y veo que se me aleja,
con los ojos anegados pido a dios que se detenga,
que me deje aquí a mi madre , todo el tiempo que se pueda.
¡Como extraño a esa muchacha que por mí su vida diera!,
su juventud, su energía y todas sus primaveras.
Que me regañaba mucho si algo malo cometiera
y enderezaba mi rumbo por torcido que estuviera.
Hoy mi madre es diferente , pero sigue siendo buena.
Inclusive muchas veces, ella misma se bromea,
diciendo que va a morirse, diciendo que ya está vieja,
pero de un momento a otro, de pronto se pone seria
y acaricia con sus manos mi alborotada melena,
me planta un beso en la frente y me dice muy discreta :
”Si me muero te lo juro, me voy a morir contenta,
pues en mis hijos yo veo, que he cumplido mi tarea…”
Cada vez que dice eso, yo trato de que no vea,
que las lágrimas inundan toda mi cara completa.
Ayer al caer la tarde, te observé sin que me vieras,
te observé por largo rato, madre linda…madre buena.
......................................................................................

Juan Carlos Pérez Rivera

domingo, 31 de enero de 2016

Biografía de Emiliano Zapata | Video de la revolución mexicana

Biografia de Emiliano Zapata

Me conocen como el Caudillo del Sur. Soy Emiliano Zapata, símbolo de la lucha por el campo.

Nací en una familia de campesinos, en el estado de Morelos, y desde pequeño ayudé a mi padre a cultivar la tierra.

Siendo niño, un hecho muy doloroso marcó mi vida y me dio el valor para iniciar mi lucha: un rico hacendado le arrebató las tierras a mis padres, mi papá no pudo hacer nada.

Crecí trabajando en el campo y me dediqué a defender las tierras de los campesinos, para que nadie se las quitara.

En 1910, cuando ya había empezado la Revolución apoyé a Francisco I. Madero y me levanté en armas al grito de “Tierra y Libertad”.

Cuando Porfirio Díaz se fue de México y Madero era presidente, yo esperaba que a los campesinos nos regresaran las tierras que nos arrebataron, pero no fue así, entonces consideré a Madero como un traidor y me levanté en su contra.

Firmé en Plan de Ayala en el que desconocíamos a Madero como Presidente y solicitábamos se nos regresaran las tierras. A mi lucha se unieron Francisco Villa y Pascual Orozco.

Al poco tiempo me uní a los constitucionalistas, dirigidos por Venustiano Carranza, y cuando éste llegó al poder también rechazó nuestra petición de regresarnos las tierras y se armó otra nueva lucha, ahora en su contra.

Fui traicionado en la hacienda de Chinameca, donde el coronel Guajardo, quien había fingido ser mi aliado, tenía su cuartel. Nos veríamos ahí para tener una cena, cuando llegué un grupo de hombres me disparó.

Los zapatista siguieron su lucha pero ya no recobraron fuerza, sin embargo mi esfuerzo resonó a lo largo y ancho de este país.

En cierta ocasión, en una de mis cartas escribí: “quiero morir siendo esclavo de los principios, no de los hombres”… y así fue.

 

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Francisco I Madero en video | Video de Francisco I Madero Biografia para niños

FRANCISCO I. MADERO

(1873-1913)
Soy Francisco Ignacio Madero, empresario y político mexicano que puso fin a las injusticias de la dictadura de Porfirio Díaz, iniciando así el movimiento revolucionario.

Nací en una hacienda de Parras, Coahuila. De joven realicé estudios de Agricultura y Administración en Estados Unidos y en Francia.

Cuando volví del extranjero apoyé al Partido Liberal Mexicano, que estaba en contra de la dictadura de Díaz.

Al poco tiempo tuve diferencias con los puntos de vista de Ricardo Flores Magón, uno de los fundadores del movimiento, y decidí fundar mi propio partido: Partido Nacional Antirreeleccionista.

Fui candidato para competir contra Porfirio Díaz en las elecciones de 1910, pero mi popularidad preocupó al dictador y mandó a encarcelarme en San Luis Potosí.

Estando en la cárcel escribí el Plan de San Luis con el que invité al pueblo a levantarse en armas el 20 de Noviembre de 1910, bajo el lema de “Sufragio Efectivo, No Reelección”.

Un grupo de inconformes y otros mexicanos menos favorecidos, apoyados por caudillos como Emiliano Zapata, empezamos una lucha con la que logramos que Profirio Díaz se fuera del País, entonces, a mis 37 años, me convertí en presidente.

Siendo jefe de la nación, y como al parecer habíamos logrado nuestro objetivo, ordené que se desarmara al Ejército de Liberación Nacional, del cual Emiliano Zapata era miembro. Zapata se enojó y se puso en mi contra.

Envié a quien creía uno de mis hombres, Viactoriano Huerta, para que luchara contra Zapata, pero me traicionó y terminó por quitarme la vida para quedarse con la presidencia. Hasta hoy, mi propuesta de que el voto debe ser efectivo y nadie reelegido, sigue en pie.

Emiliano Zapata para niños | Biografia de Emiliano Zapata en video

Biografia de Emiliano Zapata

Me conocen como el Caudillo del Sur. Soy Emiliano Zapata, símbolo de la lucha por el campo.

Nací en una familia de campesinos, en el estado de Morelos, y desde pequeño ayudé a mi padre a cultivar la tierra.

Siendo niño, un hecho muy doloroso marcó mi vida y me dio el valor para iniciar mi lucha: un rico hacendado le arrebató las tierras a mis padres, mi papá no pudo hacer nada.

Crecí trabajando en el campo y me dediqué a defender las tierras de los campesinos, para que nadie se las quitara.

En 1910, cuando ya había empezado la Revolución apoyé a Francisco I. Madero y me levanté en armas al grito de “Tierra y Libertad”.

Cuando Porfirio Díaz se fue de México y Madero era presidente, yo esperaba que a los campesinos nos regresaran las tierras que nos arrebataron, pero no fue así, entonces consideré a Madero como un traidor y me levanté en su contra.

Firmé en Plan de Ayala en el que desconocíamos a Madero como Presidente y solicitábamos se nos regresaran las tierras. A mi lucha se unieron Francisco Villa y Pascual Orozco.

Al poco tiempo me uní a los constitucionalistas, dirigidos por Venustiano Carranza, y cuando éste llegó al poder también rechazó nuestra petición de regresarnos las tierras y se armó otra nueva lucha, ahora en su contra.

Fui traicionado en la hacienda de Chinameca, donde el coronel Guajardo, quien había fingido ser mi aliado, tenía su cuartel. Nos veríamos ahí para tener una cena, cuando llegué un grupo de hombres me disparó.

Los zapatista siguieron su lucha pero ya no recobraron fuerza, sin embargo mi esfuerzo resonó a lo largo y ancho de este país.

En cierta ocasión, en una de mis cartas escribí: “quiero morir siendo esclavo de los principios, no de los hombres”… y así fue.

Francisco Villa para niños | Biografia para niños en video

FRANCISCO VILLA
(Doroteo Arango)
(1887-1923)
Soy José Doroteo Arango Arámbula, pero me conocen como Pancho Villa, también me apodan El Centauro del Norte. Nací en Durango, hijo de campesinos, viví una infancia con muchas carencias pues mi padre murió cuando yo era pequeño y tuve que trabajar el campo para mantener a mi mamá y mis hermanos.

En una ocasión, uno de los dueños de una hacienda atentó contra mi hermana mayor y yo le di tres balazos; tuve que huir pero fui perseguido y encarcelado. Logré escaparme de prisión, me hice bandolero y cambié mi nombre por el de mi abuelo paterno: Francisco Villa.

Por mi valor y audacia siempre tuve en jaque a las fuerzas que me perseguían, el gobernador de Chihuahua Abraham González se dio cuenta de ello y me consideró elemento valioso para ingresar al movimiento revolucionario y apoyar a Madero en la lucha contra Porfirio Díaz.

Durante la Revolución fortalecí mis tropas con dinero que obtuve asaltando trenes en Chihuahua y Durango.

Cuando murió Madero, me uní a Carranza y fui jefe de la División del Norte, que llegó a ser la fuerza más poderosa entre los ejércitos revolucionarios.

Cuando Carranza llegó a la presidencia tuve algunos desacuerdos con él y Emiliano Zapata y yo decidimos no apoyarlo más.

En 1915 Alvaro Obregón, aliado de Carranza y jefe del ejercito constitucionalista, inició una persecución en mi contra y mis fuerzas, el ejército convencionalista, y fue entonces cuando mi dominio sobre territorios del norte empezó a disminuir.

Cuando ataqué Columbus, en Estados Unidos, el General John J. Pershing  (quien poco después fuera comandante de las tropas norteamericanas en la Primera Guerra Mundial) trató capturarme durante un año, pero nunca lo logró.

En 1920 decidí retirarme, pero en 1923 me involucré de nuevo en la política mexicana y como resultado fui asesinado, probablemente por orden de Obregón.

Mi nombre está grabado en oro en la Cámara de Diputados

Video de la revolución Mexicana para niños | Revolución

Video de la revolución Mexicana para niños | Revolución

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